Las religiones siempre han dividido al mundo, han generado guerras, sismas, destrucción y podredumbre.
Un mundo donde hoy día las personas buscan soporte espiritual es aprovechado por los pastores para venderles protección y alivio a sus penas. Pero hay que ver que hay pastores de verdad, pastores haraganes y pastores irreales. Unos llevados por el amor al prójimo, otros por resolver sus propios conflictos y necesidades y otros para ofrecer otras maneras de culto como las armas, la violencia y la destrucción. Auto flagelarse, autodestruirse, así sea de manera masiva.
La iglesia católica, bastión de imperios, de reyes, llego a dominar el poder político, espiritual y económico de gran parte de Europa y América. Su modelo fue en un principio sincero, compasivo y compartido, luego se volvió corrupto, ver ejemplos en la religión católica de papas con hijos, transmisión de mando a los sobrinos, mujeres papas (papisa Juana), promiscuos, adúlteros que con el poder de Roma borraban sus expedientes para que sus feligreses no los criticaran y si lo hacían la inquisición los castigaba.
Rodrigo Borgia, su hijo Cesar, su Hija Lucrecia y su familia abusaron de ese poder celestial creando el mas grave problema de la iglesia: credibilidad. Por eso se inventaron el celibato como nuevo modelo para ganar fieles y supuestamente evitar esos abusos, pero ese modelo se olvido del humano.
Cambio para mejorar:
La iglesia católica como soporte espiritual tiene que cambiar, para volverse del pueblo, de la gente. No es posible que en el pulpito un púber sacerdote pueda hablar de familia e hijos, y en otras religiones pueda tener un harem por que la religión lo permite. Un sacerdote sin familia, sin esposa, sin hijos como puede hablar del día a día familiar.
El cambio de las religiones:
Norma de ejemplo para la humanidad, igualdad de derechos, que sirvan para educar, no para robar, no para pervertir. Enseñar lo bueno, el camino de la verdad, elevar el ego de los pueblos, dignificar el ser humano. Que el sacerdocio no sea un negocio, que puedan los agentes eclesiásticos llegar a las familias para predicar como se trata a una mujer, a un hombre, a un niño, a un viejo, como se comparte y como se concilia por que ellos lo viven, tienen familia y viven su día a día. El amor y el bienestar debe ser transmitido, la religión no debe ser fanatismo, sino sociedad, hermandad sea cual sea. El mundo se moderniza y nos preguntamos: Por que no se modernizan las religiones?. Esto hace que aparezcan pastores impostores, periodistas vestidos de pastores, millonarios vestidos de pastores, delincuentes vestidos de pastores, ignorantes vestidos de pastores, que abusan de la humildad y la buena fe de las personas. CAMBIEMOS.
Vivir para dignificarnos, mejorar nuestras vidas, nuestra familia, nuestro entorno, nuestra sociedad y para eso no debemos ir a dar nuestras vidas a ningún pastor; podemos orar desde el pulpito de nuestro hogar, en la calle, en nuestros trabajos; sin ofender, en silencio, con tranquilidad y mucha hermandad.

